La semana pasada nuestro infame tribunal supremo de justicia (si con minùsculas) prohibiò a todos los venezolanos hacer imitaciones del no menos infame presidente y del resto de los funcionarios pùbicos (si, pùbicos).
Me parece que es algo muy grave, no sòlo porque compromete la libertad de expresiòn sino porque en Venezuela existe una larga tradiciòn de imitadores, desde los que imitan a JuanGabriel en las tascas hasta Genios de la imitaciòn como Rolando Salazar o Emilio Lovera.
Si al imbècil del presidente no le gusta que lo ridiculicen, puès sencillo: QUE NO HAGA EL RIDÌCULO y ya.
Lo que falta ahora es que las cadenas tambièn sean por internet.
A los que viven afuera les pregunto ¿esto es normal?¿en otros paises tambièn esta prohibida la imitaciòn?.
Desde aquì quiero expresar mi apoyo y mi solidaridad con todos los humoristas e imitadores de nuestro paìs (excepto a los de juanga, esos si deberìan prohibirlos).